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Soy Iratxe Gil Alonso, psicóloga, sexóloga y educadora menstrual especializada en el desaprendizaje hegemónico patriarcal y voy a contarte como he llegado hasta aquí. Lo mío no ha sido un cuento de princesas pero voy a comenzar con el érase una vez…

En bachiller, durante la clase de historia de última hora, juntaba a algunas compas y montaba “los lunes de sexo”. Ya apuntaba yo maneras. Me iba a la biblioteca, porque por aquel entonces no había Internet en mi casa e investigaba para luego contárselo a mis colegas. Vamos, que lo ser sexóloga lo tenía ya clarinete, así que estudié psicología y luego me especialicé en sexología.

¿Pero cómo pasé de la educación sexual a la ginecología autogestiva y la educación menstrual?

MI EXPERIENCIA CON EL VPH

Hace unos años, después de tener varias infecciones de orina seguidas, el médico de cabecera me derivó al ginecólogo para que me hicieran una citología. Resulta que dio positivo en el Virus del Papiloma Humano (VPH). Esta información me la dio una matrona por teléfono sin nada de psicología, a los dos segundos de conversación pronunció la palabra cáncer, así que os podéis imaginar el caso que le hice después. Aquí empezó una experiencia bastante desagradable en la que me sentí un cacho de carne que se abre de piernas en una camilla. También me sentí juzgada por mis supuestas prácticas sexuales. Me trataron como una niña incapaz de entender los procedimientos médicos a los que le iban a someter y por más que les pedía información me ponían mirada paternalista y me daban folletitos que yo misma podía sacar de Internet. Además, me presionaron para vacunarme, me negaron que la vacuna tuviera efectos secundarios e insistieron ante mi negativa a hacerlo.

LA RABIA Y EL ENFADO PARA TOMAR IMPULSO

Darme cuenta de que no me daban toda la información necesaria para que yo decidiera libremente que era lo que quería hacer con mi cuerpo, que me llevo a investigar y a aprender todo lo relacionado con mi salud sexual.

DECESIDAD:ENTRAR EN LA COMUNIDAD

Casi al mismo tiempo, un vídeo en las redes sociales, me descubrió a Erika Irusta y su comunidad Soy1soy4. En la comunidad aprendí (y aprendo) un montón de teoría sobre hormonas, procesos fisiológicos y demás, pero sobre todo, puse mi cuerpo en el centro de mi vida y comencé a entenderme. Encima, me di cuenta de que yo no era la única a la que le estaba pasando esto. Que no era yo sola la que estaba rabiosa por haber descubierto el engaño.

DESPRINCESAR Y AUTOCOÑOCER COMO PUNTO DE PARTIDA

De este choque de trenes entre mi cabreo y mis ganas de saber nacieron mis primeros dos talleres; Desprincesamiento y Autocoñocimiento. Con ellos descubrí la necesidad de generar espacios en los que dar voz a los cuerpos más vulnerables y a los discursos periféricos. Funcionaron tan bien y me hicieron sentir tan feliz que decidí comenzar a gestar mi proyecto Espacio de Desaprendizaje, con el objetivo de difundir información sobre sexualidad y cultura menstrual.

REGISTRANDO QUE ES GERUNDIO

Total, que con el registro del ciclo menstrual pasa como con las gafas moradas, que una vez que empiezas ya no hay vuelta atrás. Así conocí también a las compas de Vulva Sapiens con las que comencé mi aventura en la ginecología autogestiva y a Feminarian, la escuela online de formación feminista donde me estoy formando como terapeuta menstrual.

Ahora que he parido Espacio de Desaprendizaje necesito tu ayuda para que empiece a andar.

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